UN PRESIDENTE A SALVO DE LOS CIUDADANOS.

¿Cómo los ciudadanos cubanos pueden cambiar al presidente?, .

IDEOLOGÍA OCIOSA.

Y ahora cuál es el plan.

LA DERIVA FASCISTA DE LOS PAÍSES COMUNISTAS.

Cuando el comunismo incorpora una economía capitalista.

BLOGMAILING? ALTERNATIVA PARA BLOGUEROS CUBANOS SIN INTERNET.

Como navegar usando el correo como única opción.

EL DIPUTADO SE LLAMABA CUADRO.

La teatralidad de ser diputado en Cuba.

CUBA A MANO ALZADA: ESTO ES UN ATRACO.

En Cuba el voto a mano alzada o secreto, no es la cuestión: el predelito.

CUBA: MINORITY REPORT.

En Cuba se condena antes de delinquir: el predelito.

FUERA DE LA LEY.

Cuánto Estado hay fuera del Estado.

CUBA ANTE LA RSC: OTRO EMBARGO?.

Cuba ante el riesgo de una nueva ética empresarial.

martes, 12 de junio de 2012

UN PRESIDENTE A SALVO DE LOS CIUDADANOS.

Si el sentimiento de opresión en los países
totalitarios es, en general, mucho menos agudo que lo que se
imagina la mayoría de las personas en los países liberales,
ello se debe a que los gobiernos totalitarios han conseguido
en alto grado que la gente piense como ellos desean que lo
haga.
Camino de Servidumbre.
F.A. Hayek.

¿Cómo los ciudadanos  pueden cambiar al presidente?, parece una perogrullada  que merece  una respuesta trivial: eligiendo a otro para el cargo. Pero si  reformulamos la pregunta dirigida a los ciudadanos cubanos, entonces la respuesta adquiere un cariz insólito: no  pueden. No solo porque se trate de una dictadura que a fin de cuentas  acostumbran a trampear  resultados electorales para perpetuarse, provocando una voluntad fatalista de impotencia en la ciudadanía, sino porque sencillamente los cubanos carecen de tal atribución: no pueden cambiar al presidente.

En un sistema parlamentario, y el cubano pretende serlo, el jefe de gobierno es elegido de forma indirecta por los ciudadanos que votan por los diputados al parlamento, y estos a su vez eligen al presidente. En Cuba existe una variante de este proceso que lo hace aun más indirecto, el parlamento nombra a un consejo- Consejo de Estado, una elite parlamentaria, - que finalmente es quien elige al jefe de Estado. Visto así parece que no hay graves inconvenientes en que finalmente la voluntad popular se materialice, un escalón más o menos tanto da. El problema comienza en dar por sentado que el sistema siempre contempla esa “voluntad popular”, el deseo sobre que programa político  quieren los ciudadanos y la persona que debería liderarlo. En otras palabras, que los diputados elegidos sean portadores de un contenido afín a la voluntad de sus votantes.

Pero en Cuba no ocurre de ese modo, los candidatos al parlamento no pueden postularse con programa alguno, ni los ciudadanos eligen entre propuestas políticas particulares o partidistas; se escoge entre los candidatos a partir de sus biografías y  currículos profesionales para que ocupen un escaño en el parlamento, y cumplan la función y  tramites que les tiene reservada la cámara baja (en Cuba no hay Senado), es decir un funcionario ( el diputado al tomar posesión de su cargo se convierte en cuadro del Estado) vacío de contenido. Esto provoca que en el parlamento no se reproduzca a la sociedad civil mediante sus representantes, no hay que resolver diferencias ni escoger entre afinidades.

Ante este panorama qué sentido tendría contabilizar diputados favorables o contrarios, buscar un denominador común entre los programas electorales- en Cuba no están permitidos los partidos políticos que aglutinan diputados entorno a un  proyecto común-, establecer alianzas políticas que culminen en mayorías necesarias para gobernar. Ningún sentido, y por eso el parlamento levanta la mano de modo unánime para formalizar lo predestinado. Tampoco lo tiene intentar una moción de censura, porque a qué opción le restas diputados y a cuál le sumas si no hay opciones programáticas en el parlamento.

La única posibilidad, radical y surrealista, para que la ciudadanía  pueda cambiar al actual presidente de gobierno es pretender que no consiga un escaño en el parlamento,  convencer  a los electores del remoto pueblecito por el que se ha presentado siempre para que no le voten, que renuncien a su folclore, orgullo de elegir al eminente diputado. Apartado ya de la voluntad popular, el gobierno local de ese pueblo puede revocar al diputado (artículo 6, Ley No 89), pero eso ya es demasiada temeridad.

¿Son conscientes los ciudadanos cubanos de que no pueden cambiar al presidente? Es como preguntar el grado de conciencia que hay en la inercia. Inercia que viene de los diecisiete años previos a la constitución comunista actual, durante los cuales el pueblo cubano jamás  fue consultado sobre  el sistema político ni el jefe de gobierno, una rutina fatalista que no ha hecho más que institucionalizarse.

martes, 22 de mayo de 2012

Ideología ociosa.

Los jóvenes cubanos que aún defienden a la Revolución en un ámbito controversial con adversarios ideológicos suelen recurrir compulsivamente al pasado de sus padres y abuelos, no solo para justificar   el mito fundacional revolucionario del que se consideran deudores, también  para explicar su techo, de como hubo una vez, cuando las circunstancias geopolíticas eran favorables- en Román Paladino cuando llovía dinero soviético-  se alcanzó la cima del bienestar socialista (en realidad un estado del “regularestar”). En todo  caso no se perciben, entre otras cosas porque no lo son, como protagonistas de hechos “gloriosos” presentes o venideros. Esto los convierte en jóvenes regresivos, en contraposición a la actitud transformadora y progresista de la que se sentían participes sus padres que entonces construían una utopía, o distopía a la vista del resultado final. Los jóvenes de ayer, por decirlo de alguna manera materializaban su ideología en aquellos planes maestros que diseñaban sus líderes, estaban ocupados haciendo cosas aunque fuesen delirantes. Los cubanos de hoy  viven con una ideología ociosa, habitando las ruinas de aquellas obras.

Hannah Arendt en Los orígenes del totalitarismo describía algunos rasgos de estas ideologías: el pensamiento ideológico se torna emancipado de la realidad que percibimos con nuestros cinco sentidos e insiste en una realidad «más verdadera», oculta tras todas las cosas perceptibles, dominándolas desde este escondrijo y requiriendo un sexto sentido que nos permite ser conscientes de ella. Este sexto sentido es precisamente proporcionado por la ideología, ese especial adoctrinamiento ideológico que es enseñado por las instituciones docentes establecidas exclusivamente con esta finalidad, la de preparar a los «soldados políticos». Ese sexto sentido y la realidad “más verdadera” que anulaba los sueños personales o los trastocaba en colectivos eran un motor para la vida del revolucionario.

Pero qué pasa hoy cuando ya no hay planes quiméricos que den sentido a la cotidianidad, ni recursos financieros caídos del cielo comunista, que proveía con religiosa puntualidad, para iniciarlos. Cuando el líder “profeta” ya no interpreta el pasado, presente y futuro para conseguir de un modo inevitable, siguiendo sus propias reglas, que esas profecías se autorrealizaran. Pasa que los revolucionarios se quedaron huérfanos de sueños colectivos, sin tareas ni encomiendas más allá del ritual y la liturgia, con una ideología huera de contenido efectivo. Y lo acepten o no, solos, con sus anhelos particulares que el sistema en ruinas ya no solicita. El propósito de la educación totalitaria nunca ha sido inculcar convicciones, sino destruir la capacidad para formar alguna ( Arendt, idem).

Enrique García Mieres.

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lunes, 7 de mayo de 2012

La deriva fascista de los países comunistas.

Vivimos unos tiempos en los que todo se concibe y percibe  en clave económica, y fuera de ahí lo demás parece no existir. En tal sentido las nuevas-o no tanto- realidades políticas en países como China o Viet Nam con regímenes  comunistas que han implantado una economía de corte capitalista son consideradas por la comunidad internacional con apelativos, fuera del debate doctrinal, que constituyen verdaderos casos de oxímoron: “Capitalismo de Estado” o “Socialismo de Mercado”. Nótese que para consumo de socialistas, propios o extraños, lo de capitalismo y mercado tienen un tono peyorativo y por lo tanto hay que acompañarlo de palabras supuestamente laudatorias como Socialismo o  Estado. Con esta designación asentada en el ámbito exclusivamente económico la gente parece darse por satisfecha, como si no hiciera falta mirar más allá. Los que sí lo hacen y encuentran que no se trata de ordinarias dictaduras  privatizando empresas, sino de la incorporación de la propiedad privada y las prácticas económicas capitalistas a un sistema totalitario, recuerdan que ya conocíamos un nombre para algo así: fascismo.

Quizás sea conveniente hacer un poco de memoria sobre los dos grandes totalitarismos del siglo pasado: comunismo y fascismo. A pesar de ser antagónicos e irreconciliables es preciso recordar que ambos se ofrecieron como la única alternativa posible para superar  al capitalismo burgués y liberal: “El trabajador en un estado capitalista no es visto como un creador, sino como una máquina, un número, una rueda en la máquina, sin sentimientos ni razón. Está alienado de lo que produce. El trabajo es la única manera de sobrevivir, no un camino para mayores bendiciones, no un placer, no algo de lo que estar orgulloso, satisfecho. Somos un partido de trabajadores porque vemos que se aproxima la batalla entre finanzas y trabajo, el principio del final de la estructura del siglo XX. Estamos de lado del trabajo y contra las finanzas. El dinero es la vara con que mide el liberalismo, el trabajo y el talento del estado Socialista. El Liberal pregunta: ¿Qué eres?, el Socialista pregunta: ¿Quién eres? No queremos hacer a todas las personas idénticas, tampoco queremos niveles sociales, alto y bajo, por encima y por debajo”. La cita no era de un marxista sino de Goebbels en el discurso “Por qué somos Nacional- Socialistas”.

Si nos ahorramos describir todo lo que tuvieron de horrible y grotesco ambos sistemas durante su recorrido histórico, a pesar de sus pretensiones doctrinales, retóricas y delirios caudillistas, y sólo  reparamos en el resultado final de su modelo de Estado tan similar en ambos casos: unicidad partidista y sindical, ideologización de la sociedad encuadrada en organizaciones de masas al servicio de la identidad Estado-partido-gobierno-pueblo, y demás rasgos totalitarios en prensa, justicia, doctrina, seguridad, etc. Se puede recordar que las diferencias, en forma de reproches comunistas, eran relativas a cuánto se desmontaba del sistema capitalista precedente. El comunismo lo desmantela por completo, el Estado queda como depositario absoluto de la propiedad y los intereses de clases, que ya no tendrán que reivindicarse  porque la burocracia estatal se hará cargo de velar por la “justicia” social. Mientas el fascismo, que se definía como la tercera vía entre capitalismo y comunismo, creaba el estado corporativo con una economía dirigida donde se “armonizaban” los intereses de trabajadores y burguesía, bajo control del Estado y al servicio de este. Así la burguesía consentida que pasaba el filtro ideológico  se incorporaba a la elite privilegiada junto a la burocracia del Estado. Los dos sistemas asignan de modo coactivo lo que es “conveniente” al trabajador sin opciones de protestar.

 Los países comunistas que se transforman hacia una economía mixta, de capital público y privado, están desandando el camino situándose en una tercera vía intermedia semejante a los fascistas. Esta vez creando de la nada esa burguesía fiel que acompaña a la élite burocrática, y que dispone de una clase trabajadora obediente y “armonizada” ideológicamente. Es un error de percepción- ingenua o interesada- considerar que estamos ante una transición paulatina hacia un régimen capitalista y democrático, porque esto conlleva a que se evalúen dichas transformaciones  en la medida que se avanza en la buena dirección. Pero no es así, la supuesta transición es un fin en sí misma, hasta alcanzar todo el capitalismo que el sistema comunista pueda digerir sin perder su naturaleza totalitaria que es la que garantiza el poder a la nueva élite, partidista y capitalista. De no gozar de tan mala prensa, algunos ya se habrían apurado en llamar al conocido modelo chino  como “Fascismo del siglo XXI”.

Enrique García Mieres.

jueves, 26 de abril de 2012

Blogmailing? Alternativa para blogueros cubanos sin Internet.

La empresa de telecomunicaciones cubana ETECSA proveedora de Internet responde a la pregunta de qué personas pueden solicitar sus servicios del siguiente modo: el servicio de acceso a Internet se oferta a personas jurídicas y a personas naturales extranjeras con residencia temporal o permanente en Cuba. Por el momento este servicio no se oferta a las personas naturales cubanas o extranjeras residentes en el exterior que vengan de turismo a la isla (estas deben acudir a las salas de navegación), ni al sector residencial cubano. Estas circunstancias fatídicas limitan la conexión a la web social que tanto contribuye a la descentralización de ideas y cuyas ventajas en palabras de Benito Castro se pueden resumir así: estar trabajando en un sistema abierto y participativo es garantía de poder desarrollar mejor el talento, lo contrario que ocurre en una organización que se caracteriza por condicionar los cauces para la participación y la regulación extrema de la misma en función de las relaciones de poder. En Cuba la tenencia de un blog se reduce a los que consiguen “enchufarse” a la red, dejando en el camino a muchos con genuina vocación o necesidad de expresarse pero no pueden superar semejante inconveniente.

Otro grupo de cubanos más numeroso que el de internautas- sin dejar de constituir una minoría de la población- lo forman aquellos que disponen de una cuenta de correo electrónico en redes locales y que pueden enviar y recibir mensajes fuera de la Intranet. Con algo de ingenio, y un poco de solidaridad sería posible llevar el fenómeno blogger a este colectivo. Teniendo en cuenta que el correo sería la única herramienta disponible es necesario encontrar el modo de acceder a los contenidos- navegar en Internet- y disponer de ayuda para el registro y administración de los blogs: una mano solidaria.

. NAVEGAR VIA MAIL

Existen varias alternativas para acceder a una página web utilizando el correo electrónico pero básicamente todas funcionan de un modo similar, se envía la solicitud a quien ofrece el servicio, obteniendo como respuesta un archivo adjunto con el contenido en diferentes formatos.

Janwagemakers: se envía un correo a www@janwagemakers.be y en asunto, no en el cuerpo del mensaje que se deja vacío, se utilizan diferentes comandos según lo que se desea.
Send txt http//…….. (dirección web completa). Se recibe solo el texto de la web, si se usa send pdf el resultado es un archivo con esa extensión. Para obtener la página completa en un archivo comprimido el comando es send zip , en tal caso se descomprime en una carpeta y hay que abrir el index.html con cualquier navegador, si hubiese más de un archivo index hay que fijarse en el de mayor tamaño.

Rumkin: se envía un correo a webpage@rumkin.com y al igual que el anterior los comandos van en el asunto del correo. Con el comando webpage seguido de la dirección web el resultado es un archivo zip con la pagina completa y se hace igual que antes pero es posible que en lugar de llamarse index.html tenga el título de la web con esa extensión. Otra opción de este sistema es que permite hacer búsquedas en Internet poniendo en el asunto el comando search seguido de las palabras claves, la respuesta contiene los primeros cincuenta resultados.

Web2PDF: Este servicio en su versión online convierte cualquier pagina en un archivo pdf, y lo mismo se puede conseguir por correo, enviándolo a submit@web2pdfconvert.com en el asunto se escribe convert y esta vez la dirección se introduce en el cuerpo del mensaje. El resultado es de calidad y con un tiempo de respuesta insuperable, un inconveniente podría ser que el tamaño del archivo es algo mayor que los anteriores en su opción zip.

Flexamail: Este es el único que necesita de registro previo, por lo que es necesario conectarse al menos una vez a Internet, a cambio ofrece unas prestaciones superiores, como asociarse a cuentas de Twitter y Facebook, entre otros. En lugar de usar comandos funciona con diferentes cuentas de correo para cada tarea: www@flexamail.com para navegar al modo de los anteriores sistemas, google@flexamail.com para realizar búsquedas, pdfwww@flexamail.com descargar páginas en pdf; y asi más de veinte opciones. También ofrece 250 megas de disco virtual para compartir archivos descargados de la red. Destacaré las opciones relacionadas con Twitter por ser una red tan popular entre los blogueros cubanos. Con tweet@flexamail.com se puede escribir un tweet que aparecerá inmediatamente en la cuenta asociada, con tweetpic@flexamail.com lo mismo pero con una imagen, twitter@flexamail.com permite seguir la actividad de la cuenta, en el asunto del mensaje se puede indicar el número de tweets hasta un máximo de doscientos, si se deja en blanco manda veinte por defecto.

. BLOGMAILING

Una vez superado los obstáculos a la navegación, el siguiente paso para los internautas es dejar de ser un sujeto pasivo e interactuar en la Web 2.0 como creadores de contenidos. En el tema que nos ocupa, los blogs, hay una solución sencilla para crear espacios donde publicar usando el correo sin necesidad de conexión a Internet, se llama Posterous y desde hace pocas semanas pertenece a Twitter. Basta enviar un mensaje a post@posterous.com para que se genere un blog completamente funcional de apariencia minimalista. El subdominio es aleatorio y comienza con las primeras letras de la dirección de correo, el texto del asunto aparecerá como título del post; por ejemplo: http://un-mx8om.posterous.com . Admite archivos adjuntos que aparecen incluidos en el artículo, con una apariencia muy vistosa, sean fotos o archivos multimedia que se visualizan en el propio post, los enlaces multimedia aparecen con un reproductor propio: http://enrique-f77vv.posterous.com . A través del correo poco más se puede hacer, para conseguir un subdominio personalizado y acceder a todas las opciones propias de un blog es necesario conectarse a Internet. En este cometido es donde se puede apelar a la solidaridad de otros internautas altruistas que colaboren con el bloguero en ciernes.

Inspirados un poco en la filosofía del crowdfunding, también llamado micomecenazgo, de acercar a las personas para que colaboren entre sí, es posible desarrollar plataformas que funcionen como bancos solidarios. Pero en lugar de financiación para sacar adelante proyectos, lo que se necesita es un poquito de tiempo y buena voluntad para administrar el blog de alguien que no puede por carecer de acceso a Internet. En las webs hechas con ese fin, los proto-blogueros pueden publicar su demanda de asistencia para iniciar un blog acompañada de una breve descripción del proyecto. La idea es sencilla poner en contacto a creadores de contenido con colaboradores, que no tienen que ser necesariamente otros blogueros porque abrir un blog es algo muy sencillo e intuitivo. La asistencia al bloguero puede llegar de cualquier sitio o de una base de datos con colaboradores adscritos a la iniciativa. Para incentivar el uso del correo electrónico como alternativa se pueden crear comunidades de blogs hechos de este modo, que bien se podría nombrar Blogmailing.

jueves, 12 de abril de 2012

El diputado se llamaba Cuadro.

Cuando el pintor cubano Pedro Pablo Oliva fue cesado de su cargo como delegado en la Asamblea Provincial del Poder Popular, parlamento provincial, descubrimos que los diputados podían ser revocados por causas ajenas a las contempladas en la ley que existe a tales efectos. En la Ley Nº 89 sobre la revocación del mandato de los elegidos a los órganos del poder popular se aclara que este procedimiento es independiente de cualquier otro en materia penal, civil o administrativa; y que se puede proceder atendiendo a las siguientes causas: incumplimiento reiterado de las obligaciones derivadas del mandato conferido; incurrir en hechos que lo hagan desmerecer de buen concepto público; y manifestar una conducta incompatible con el honor de ser representante del pueblo en un órgano del Poder Popular.

Aunque se use un lenguaje poco preciso, esta vez por raro que parezca no se alude a términos como socialismo o revolucionario que suelen actuar como filtros ideológicos que separan lo adecuado de lo incorrecto, o lo permitido de lo prohibido, en todas las normas jurídicas cubanas , comenzando por la propia Constitución. ¿A que parece una errata o lapsus de los legisladores? Pero no, más bien se trata de soslayar- o aplazar, como se verá más adelante- el baremo ideológico en beneficio de las apariencias, teniendo en cuenta que se trata de diputados elegidos por el pueblo con la diversidad de criterios que esto supone. Esto no quiere decir que los diputados estén exentos de la fiscalización ideológica ni de sufrir sanciones si deciden ir por libre, existe un plan B: a la vez que el delegado adquiere su condición de representante popular en las diferentes asambleas es considerado un cuadro del Estado, y por lo tanto tiene que someterse a otra normativa ajena al reglamento parlamentario y la soberanía popular. El Código de Ética de los Cuadros del Estado es el complemento normativo que permite al gobierno mantener el control ideológico sobre los diputados.

Este código compendia las cualidades que se le suponen al cuadro revolucionario, honesto, sincero, comprometido, disciplinado, discreto, entregado, y demás; un autentico dechado de virtudes entre las que no podía faltar la endogamia ideológica. Textualmente se expone así: basar las relaciones de amistad en la coincidencia de los principios y en la moral revolucionaria; no establecer jamás vínculos de este tipo con elementos detractores de la Revolución. Un asunto difícil de compatibilizar si el diputado es precisamente un opositor al régimen, en teoría, una conjetura probable; en la práctica, se hará todo lo necesario- ya hay precedentes - para evitar esta coyuntura. Un cargo electo por el pueblo que no pueda ejercer su función al no ser apto para Cuadro del Estado.

En el Decreto-Ley 196/99 se estipula que cuadros son aquellos trabajadores electos o designados para ocupar cargos en la función pública, organizaciones económicas o presupuestadas del Estado, y del Gobierno. No es casualidad que los diputados tengan la misma consideración que los funcionarios, porque para el gobierno son lo mismo. En este sentido la doble condición de cuadro y delegado pone las cosas en su lugar, aunque sean cargos electos están sujetos al gobierno; no vaya a ser que el pueblo se equivoque eligiendo o el diputado se descarríe. Y para destacar que no están al mismo nivel jerárquico sino que la condición de diputado se supedita a la de cuadro que sirva el ejemplo de Pedro Pablo Oliva donde la “infracción” del código- haberse expresado en medios disidentes y entablar amistad con desafectos al gobierno- fue suficiente para la revocación, a pesar de estos supuestos no estén contemplados en el reglamento parlamentario.

El escritor Javier Marías en El Horror Narrativo apuntaba que en las narraciones lo último se aparece siempre como lo verdadero y aún peor como lo configurador. Algo así debió comprender el diputado pintor al final de su truncada trayectoria política, lo verdadero era su condición de cuadro.

Enrique García Mieres.

martes, 28 de febrero de 2012

CUBA A MANO ALZADA: ESTO ES UN ATRACO.

Los recientes movimientos sociales conocidos bajo la etiqueta de “indignados” han puesto de actualidad noticiosa al sistema asambleario y el voto a mano alzada como métodos para el debate colectivo y la toma de decisiones, hay algo lúdico y enriquecedor en estas reuniones donde los participantes perciben que su voz y voto cuenta para la comunidad. También se pueden leer noticias sobre colectivos que reniegan del voto a mano alzada como los estudiantes de un instituto de enseñanza secundaria español que dicen sentirse coaccionados y solicitan hacerlo en secreto para votar los acuerdos del claustro de profesores; o los que fueron aún más lejos y acudieron directamente a la justicia para abolir esta práctica, que es el caso de unos mineros mexicanos que llegaron hasta la corte suprema con sentencia a su favor: A partir de ahora podrán decidir mediante voto secreto y, en particular, los mineros de dicha cooperativa esperan que los tribunales federales y del trabajo conviertan pronto esta jurisprudencia en sana costumbre laboral para desterrar de una vez por todas el voto a mano alzada, que fue un mecanismo de sometimiento en contra de los trabajadores. En Cuba no existe tal debate sobre la conveniencia o no del voto secreto, incluso en el proceso electoral a las asambleas (parlamentos) municipales y provinciales está regulado en la ley que especifica cómo el voto a los candidatos propuestos  ha de realizarse a mano alzada. Cabe preguntarse si este ejercicio electoral asambleario además de  inconvenientes como coartar la libertad de elegir en privado, ofrece alguna ventaja sobre la transparencia del proceso haciendo más difícil su manipulación.  Juzguen ustedes después de leer cómo se las gastan las autoridades cubanas.

En una entrevista a Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento nacional) cuando le preguntaron si los opositores tenían algún obstáculo para presentarse a las elecciones municipales respondió: en este mes de Septiembre en que la gente se reúne en todas partes, en todos los barrios del país y propone a quien le dé la gana, aunque se llame Oswaldo Payá o Martha Beatriz Roque… el que sea. Si tiene los votos va a ser candidato. Mira Edmundo, cómo puede ser candidato un individuo que no tiene ni a una sola persona dispuesta a decir que quiere que sea elegido, hay que suponer que cualquiera tiene, por lo menos, un sobrino, un amigo- para continuar en otra respuesta-  que se deje de tanta bobería y que se busque a un amigo, a un vecino y que lo propongan allí… Ahora, los votos no se los vamos a buscar nosotros, que se los busquen ellos a ver si los consiguen. Parece un mecanismo bastante sencillo donde basta con ser postulado y conocido en la vecindad para ser elegido candidato, no se puede hacer campaña porque está prohibido en la ley electoral. Es lo que hicieron los vecinos habaneros de la barriada de Cambute en el año 2007, propusieron como candidato al activista por los derechos humanos José Luís Rodríguez Chávez.

Cambute es un barrio del municipio de San Miguel del Padrón, una especie de “villa miseria” construida por el Estado para albergar a familias que perdieron su hogar, y que oficialmente se denominan  “viviendas en tránsito”. Allí venía funcionando un grupo de activistas de la Fundación Cubana de Derechos Humanos, que en un principio decidieron solidarizarse con los vecinos para no participar de las asambleas populares y la farsa electoral, ya que hasta la fecha no habían servido para solucionar las graves carencias de servicios que padecen. Después de varios intentos fallidos de celebrar una asamblea, haciendo una campaña intimidatoria, los funcionarios gubernamentales consiguieron organizar una reunión a medida, dirigida por el secretario general del Partido Comunista Cubano (PCC) del municipio, una veintena de vecinos y otro tanto de funcionarios y agentes traídos en autobús para la ocasión, también traían como candidato a un policía de la vecindad. Así funciona el sistema asambleario revolucionario, cuando vienen mal dadas, no pasa nada, para cumplir con el trámite se organiza una asamblea de postizo con vecinos aparentes, y el voto a mano alzada no es ningún impedimento para hacer una demostración de fuerza. Sin embargo esa vez el plan no salió según lo previsto  porque los activistas tomaron la iniciativa, y sorprendieron presentando un candidato que contó con el suficiente apoyo popular. El acto culminó entre insultos y amenazas   para los vecinos. Unos días después se celebraron las elecciones y la historia se repitió, trajeron a medio centenar de funcionarios como” vecinos aparentes” que introdujeron su voto en la urna, quedando finalmente el candidato oficialista como delegado a la asamblea municipal (una especie de concejal sin concejalía). Uno pensaría que este comportamiento alevoso y sin pudor se lo pueden permitir  porque no hay nadie observando, en realidad sí, sucede a la vista de todos, como se vio en Cambute daba igual el voto a mano alzada que en urna electoral.

¿Para qué  hacía falta un uso tan enérgico de la fuerza? Sí, porque antes, durante y después del proceso electoral hubo un despliegue policial descomunal, y el final de la historia acaba unos días después con los principales activistas del bario encarcelados – incluido el candidato, que hoy está desterrado en España - bajo diferentes acusaciones que van desde la peligrosidad predelictiva hasta el desacato. Hubiese bastado con fingir las buenas maneras y que la propia naturaleza del puesto  de delegado municipal – sin ninguna capacidad para influir en la política ni dotación económica que gestionar para su comunidad – consumiera los ánimos del candidato opositor, arrojándolo  a la frustración vecinal; más aún cuando los activistas, conocedores de las limitaciones del cargo electo, consiguieron salirse con la suya: “retratar” la farsa electoral.  Pero el régimen cubano se basa precisamente en su poder omnímodo y no puede consentir una derrota por insignificante que parezca, paradojas de la fragilidad del fuerte.

Fuera de los episodios electorales el sistema asambleario en Cuba- practicado a todos los niveles en la enseñanza y el mundo laboral entre otros -  funciona de un modo similar, haciendo pequeñas variaciones sobre la opinión “autorizada” fuera de la cual es una conducta temeraria, tampoco  hace falta esmerarse mucho en parecer atrevido que el sistema sabe cómo interpretar los pequeños matices y obrar en consecuencia.

Enrique García Mieres.

martes, 7 de febrero de 2012

CUBA: MINORITY REPORT


La célebre película de Spielberg basada en el relato homónimo del escritor de ciencia ficción Philip Kindred Dick tiene como hilo argumental la existencia de una unidad policial capaz de combatir a los potenciales criminales antes de que puedan delinquir, el futuro se puede predecir con la ayuda de unos seres con poderes psíquicos.  Si ponemos en un buscador de Internet la palabra predelictivo, da igual el género o número gramatical que se use, los primeros resultados no están relacionados con esa ficción tan inquietante sino con Cuba, una referencia a la isla, más inmediata incluso que poner  Revolución, Socialismo o Comunismo, que da una medida de la singularidad de esta conexión. Y es que el código penal cubano en el artículo 72 contempla la figura jurídica  de Estado Peligroso: Se considera estado peligroso la especial proclividad en que se halla una persona para cometer delitos, demostrada por la conducta que observa en contradicción manifiesta con las normas de la moral socialista.  Esa proclividad al delito puede sancionarse hasta con cuatro años de privación de libertad.

En Cuba existe la presunción de inocencia, a pesar de no estar incluida en la Constitución- lo más habitual por tratarse de un derecho  de primer orden-, contemplada en la ley de procedimiento penal, artículo 3, del siguiente modo: Se presume inocente a todo el acusado mientras no se dicte fallo condenatorio contra él. Todo delito debe ser probado independientemente del testimonio del acusado, de su cónyuge y de sus familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad. En consecuencia, la sola declaración de las personas expresadas no dispensará de la obligación de practicar las pruebas necesarias para la comprobación de los hechos. Lo de “todo delito debe ser probado” parece no incluir al “predelito” que ya está demostrado “por la conducta que observa en contradicción manifiesta con las normas de la moral socialista”. Es tan grave predelinquir, que la condena  (hasta 4 años) es mayor que el delito real de desorden público, por poner un ejemplo: puede incurrir en ello quien con un arma o cualquier material explosivo profiera amenazas en público con el fin de crear pánico; entonces se le podrá condenar a un máximo de tres años.

Para rematar tanta arbitrariedad  podemos detenernos en lo de “moral socialista”. No existe un Catecismo socialista donde se recopilen las actitudes y pensamientos pecaminosos o virtuosos, estos son de libre interpretación, pero no por los ciudadanos que podrían equivocarse sin saberlo, predelinquir y en consecuencia  acabar con sus huesos en la cárcel, sino por la autoridad: policías, jueces o fiscales. Su indefinición no es un lapsus del sistema, es su razón de ser, algo que se pueda cambiar sobre la marcha según las circunstancias,  un comodín que lo mismo sirve para reprimir a prostitutas, homosexuales, vagos, maleantes,  opositores políticos o artistas díscolos  entre otros; aunque la conducta social que los define  no este tipificada como delito, pero sí su proclividad a delinquir.

En Derecho uno de los extremos de obligado cumplimiento para no quebrantar la presunción de inocencia es el imperativo para la parte acusadora de presentar una prueba de cargo que determine la culpabilidad del acusado, pero eso cómo se hace cuando el acusado aún no ha cometido ningún delito: se construye pieza por pieza. Cuando una joven pasea con un ciudadano extranjero la policía le toma los datos y si se tropieza con ella en otra ocasión en la misma tesitura ya puede hacerle una “advertencia policial” sobre su estado potencialmente predelictivo, tal y como reza el articulo 75 del código penal. Estas advertencias ya sirven de prueba de cargo para cuando se le acuse formalmente de peligrosidad y se le enjuicie por ello. El procedimiento es el mismo para acosar a homosexuales reunidos en lugares de “ambiente” u opositores  políticos que se junten en un domicilio particular, bastará la delación de algún vecino ante la policía de que allí se trama algo. La peligrosidad social también se adquiere por contagio  si te relacionas con predelincuentes. Una realidad como el estado policial cubano supera con creces la ficción de Minority Report donde los seres con capacidades precognitivas, los Precogs, están en todas partes, visten de color azul y se mueven en patrullas.

Enrique García Mieres.

Anexo: Apuntes sobre lo que puede entender como Moral Socialista. En la sección de Comentarios.


Otras Historias de Cuba

Otras Historias de Cuba
Dilvulgar esas historias sobre Cuba y los cubanos poco tratadas por la historiografía cubana. Enrique García Mieres.
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